Nadia sólo tiene ocho años pero se le ha acabado la infancia. una bomba ha destruido su casa y con ella su vida, su rostro y la situación económica acomodada en la que vivía. una niña que a los diez años decide cambiar el velo blanco por el turbante, adoptar la identidad de su hermano muerto y trabajar sin descanso por la supervivencia de los suyos.
