Durante años, en la recóndita colonia menonita de molotschna, decenas de mujeres han sido sistemáticamente drogadas y violadas mientras dormían. despertaban doloridas y sangrando. la comunidad se empeñaba en mantener que todo era producto de su absurda imaginación, o quizá del demonio, que las castigaba por sus pecados. los violadores, sin embargo, eran hombres de la propia colonia: tíos, hermanos o vecinos que finalmente acabaron en prisión pero que en apenas dos días serán liberados bajo fianza y regresarán a casa. ocho de esas mujeres que padecieron abusos y violaciones están a punto de reunirse en secreto para tomar una decisión que determinará su futuro. ¿qué deben hacer? ¿perdonarlos, como pide el obispo peters? ¿responder a la violencia con más violencia? ¿o marcharse para siempre?
